¿Cuál es el mejor cubrecolchón?
Si quieres añadir un toque extra de comodidad o suavizar la firmeza de tu cama, no podemos sino recomendarte que elijas un colchón adicional.
Al igual que todos los productos de ropa de cama, existen diferentes composiciones a distintos precios. En la gama básica suelen encontrarse los cubrecolchones sintéticos de poliéster o los cubrecolchones con memoria de forma. Derivados de la petroquímica, son materiales poco transpirables que pueden provocar una sensación de calor. Al ser poco duraderos, podrían hundirse rápidamente y perturbar tu sueño.
Como alternativa a estos materiales, tan perjudiciales tanto para la salud como para el planeta, hemos concebido nuestro cubrecolchón de látex natural como una opción responsable. Su composición 100 % natural está garantizada sin tratamientos químicos. Por ello, es el mejor cubrecolchón para las personas propensas a las alergias.
Su núcleo de 4 cm ofrece una acogida mullida sin renunciar al soporte de tu cama. Si duermes en un colchón demasiado duro, optar por este cubrecolchón de látex natural puede ser una opción óptima para suavizar su firmeza.
¿Cómo se lava un cubrecolchón?
Un buen mantenimiento es una de las claves fundamentales para que el producto dure mucho tiempo. Y para que el tuyo te dure muchos años, hemos añadido al núcleo una funda extraíble de algodón que se puede lavar a máquina.
¿Cubrecama o protector de colchón? ¿Cubrecama o funda de colchón?
El protector de colchón y el cubrecolchón son sábanas que envuelven los laterales del colchón. Al ser finos, no afectan en absoluto a la firmeza ni al confort de tu colchón.
¿Qué talla elegir?
A la hora de elegir, debes optar por el mismo tamaño que el de tu colchón. Ofrecemos 6 tamaños, entre los que se incluyen los tamaños dobles más populares: el cubrecolchón de 140 x 190 y el de 160 x 200.